Cómo prevenir un acv (accidente cerebrovascular)

Un  accidente cerebrovascular es un mal que puede ser prevenido pues sus causas se deben a malos hábitos alimenticios y de consumo de diferentes productos perjudiciales para la salud así como el sedentarismo o algunas enfermedades asociadas que pueden también tener un carácter hereditario.

Por eso es muy importante que las personas tomen conciencia de su salud para evitar un accidente que podría tener consecuencias muy graves en la salud y la calidad de vida de una persona que no pone en práctica hábitos saludables en su vida diaria.

Una persona fácilmente podría incapacitarse para realizar una actividad laboral o alguna actividad diaria si es víctima de un accidente cerebrovascular por isquemia cerebral por ello la prevención es crucial en la vida de todas las personas que se encuentren dentro del grupo de riesgo de isquemia cerebral.

Para poder prevenir la isquemia cerebral o cualquier consecuencia relacionada, lo primero que se debe hacer es una prevención primaria, esto quiere decir que la prevención debe darse antes de que suceda el primer episodio de un ataque de isquemia cerebral, para lo cual se debe tomar en cuenta los factores de riesgo que podrían causar un ataque isquémico cerebral tanto transitorio como completo.

Los factores de riesgo para la isquemia cerebral se dividen en tres grupos:

  • Modificables
  • Potencialmente modificables
  • No modificables

Cada uno de estos tiene una gran cantidad de factores, pero se enumerará los más comunes e importantes.

Factores de riesgo modificables

La hipertensión arterial, puede ser tratada tanto farmacológicamente y con dietas bajas en sodio y un ajuste calórico en caso de que la persona hipertensa también sufra de sobrepeso, al igual que un régimen de ejercicios de bajo impacto para mejorar la circulación sanguínea, siempre bajo vigilancia médica nutricional hasta que el paciente aprenda por sí solo como manejar su dieta y hábitos, con esto se puede regular la presión arterial para mantenerla por debajo de los niveles 140/90 si el paciente no tiene otras patologías, pero de presentarse alguna enfermedad renal o diabetes, la presión debe mantenerse más bajo que 130/80.

Otro factor modificable es la fibrilación auricular que se trata de un problema cardíaco que afecta a la aurícula izquierda dilatándola y facilitando la formación de trombos que pueden viajar hasta el cerebro por vía arterial y se trata mediante fármacos anticoagulantes u otros tratamientos alternativos naturales.

Más factores son el colesterol alto que se puede controlar mediante una dieta estricta, tabaquismo y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, falta de ejercicio y actividad física. Todos estos se pueden modificar con disciplina y voluntad.

Factores de riesgo potencialmente modificables

La diabetes mellitus, que puede ser controlada con una dieta adecuada y en caso de requerirlo, la terapia con insulina será una muy buena ayuda para quienes padecen de este mal que no necesariamente depende de los hábitos de una persona sino de su herencia genética

Arterosclerosis también se puede adquirir y hacer que se desarrolle una abundancia de hipercisteína más la consiguiente trombosis en las arterias, que también puede ser tratado con anticoagulantes pero este es un tratamiento algo riesgoso y debe ser consultado con un médico calificado, existen también estados de hipercoagulación que quiere decir que la sangre se coagula demasiado rápido, incluso dentro de las mismas arterias y esta es una afección que puede darse en personas con trastornos hereditarios y especialmente en las mujeres embarazadas, cuando adquieren una infección, el organismo puede empezar a generar células trombo plásticas que son generadores de trombosis por motivo de la acción de las plaquetas.

Un aumento del ventrículo izquierdo del corazón por razones hereditarias y esta es una patología que se detecta en niños y adolescentes dando lugar a un riesgo de isquemia cerebral leve.

Factores de riesgo no modificables

La edad, puesto que se dan casos de isquemia cerebral en pacientes mayores de 80 años con mayor frecuencia, aunque no presenten patologías relacionadas con su estilo de vida, sino más bien enfermedades relacionadas con el deterioro normal del organismo a esa edad.

Género también es un factor pues se dan más casos de ataques isquémicos cerebrales en mujeres y además el riesgo de un caso fatal es mayor también en el género femenino.

Los factores genéticos también juegan un papel determinante porque:

Las personas tienden a ser más propensas cuando sus familiares también han sufrido de esta enfermedad.

En cualquiera de estos casos lo mejor es llevar una vida saludable con una dieta balanceada y actividad física constante que mantenga la salud en perfecto equilibrio complementada con visitas periódicas al médico para los chequeos de rutina.

Causas de isquemia cerebral

La isquemia ataca al cerebro cuando la sangre no llega hasta cierta área a través de las arterias y los vasos sanguíneos, que comúnmente son las terminaciones de las arterias, haciendo que esta parte del cerebro no obtenga el oxígeno necesario para funcionar y la glucosa necesaria para seguir viviendo lo que causa que algunas veces se produzca una muerte celular de la cual es extremadamente difícil de superar y la mayoría de ocasiones las secuelas pueden ser muy graves cuando no fatales.

En el ataque isquémico cerebral, el tejido no necesita más que unos cuantos segundos sin el suministro de sangre para que el daño sea permanente.

Para que exista este accidente cerebrovascular una arteria debe bloquearse con un coagulo de sangre que puede originarse dentro de la misma arteria como consecuencia de una baja presión arterial o porque la arteria ya presentaba una estrechez anormal, a esto se lo denomina isquemia trombótico, debido a que es causado por un trombo o coagulo de sangre estático.

Pero la causa de isquemia cerebral también puede ser por un coagulo que se desprendió de su lugar de origen y viaja por el torrente sanguíneo hasta accidentalmente llegar hasta las arterias del cerebro para taponar una arteria, incluso una que esté saludable; este tipo de isquemia se lo denomina embólico porque es un émbolo el cual viaja por el torrente sanguíneo en lugar de quedarse como un coagulo que podría desaparecer luego de un tiempo, sin embargo si llega al cerebro causará síntomas de isquemia.

Si una persona tiene un accidente cerebrovascular isquémico podrían existir muchas causas de Isquemia cerebral, algunas son conocidas y otras pueden no ser esclarecidas, sin embargo existen algunos factores de riesgo que podrían poner en peligro la salud e incluso la vida. Estos factores de riesgo son tratables y tienen que ser atendidos por un médico en el caso de que se presenten para evitar complicaciones.

Estos podrían ser la disposición a una hipertensión, algún tipo de enfermedad cardiovascular como la enfermedad de la arteria coronaria, arterosclerosis que significa que hay un endurecimiento en las arterias que antes eran flexibles, policitemia o un conteo alto de glóbulos rojos que podría favorecer en la formación de coágulos, apnea del sueño que se da cuando una persona deja de respirar cuando está dormida con episodios tan largos como diez segundos debido a la profundidad del sueño causando la coagulación de la sangre por un bombeo menguante del corazón.

Estas enfermedades pueden ser tratadas pero hay algunos factores de riesgo que no pueden ser tratados debido a la edad, o al género puesto que la isquemia parece tener una frecuencia de un 19% mayor en hombres que en mujeres; también la raza es un factor, las personas de raza afro poseen mayor incidencia de isquemia cerebral que los de raza blanca,la diabetes mellitus que a pesar de que se puede controlar, siempre aumentará el riesgo de un accidente cerebrovascular isquémico por el debilitamiento de las arterias producido por el exceso de glucosa; una enfermedad de las arterias carótidas; soplo carotideo; un episodio de accidente cerebrovascular previo o un ataque cardíaco anterior; y la conocida predisposición genética que tiene que ver con los antecedentes familiares que han sufrido de isquemia.

Factores de Riesgo

Dependen de los hábitos de la persona para no sufrir esta enfermedad como es el tabaquismo por el debilitamiento de las paredes arteriales, el consumo excesivo de alcohol que aumenta la hipertensión arterial y su consumo mismo podría ser la causa de una isquemia cerebral, el uso de drogas ilegales por vía intravenosa pues también pueden causar ataques cardíacos que son agravantes y ataques cerebrales en episodios de sobredosis, la falta de ejercicio y actividad física que puede taponar una arteria por la acumulación de colesterol en la sangre y porque de esta manera se puede desarrollar diabetes que es también un agravante de la isquemia cerebral, la obesidad es uno de los principales factores de riesgo, no solo para este tipo de accidente cerebrovascular debido a la hipertensión y la diabetes sino que también pone en riesgo la salud de otras maneras.

Otro factor de riesgo son los ataques isquémicos transitorios que son el antecedente que a menudo se presenta para un accidente cerebrovascular grave como la isquemia cerebral. Se trata de un episodio de corta duración que ocasiona síntomas reversibles pero deben ser tomados como un llamado de atención para el cuidado de isquemia cerebral.

Son causados por una obstrucción de una arteria por un instante y se los reconoce porque la persona sufre de debilidad, hormigueo, entumecimiento o movimientos torpes en una extremidad o varias, desorientación, confusión, dificultad para hablar y formar frases coherentes, pérdida momentánea de la visión de uno o ambos ojos, puede también perder la visión de una porción de su campo visual.

Isquemia cerebral síntomas

Los síntomas de isquemia cerebral son bastante notables cuando sucede porque es un ataque repentino y súbito que padece una persona cuando su cerebro o parte de él deja de funcionar por la falta de riego normal de sangre a través de las arterias y los vasos que se ubican sobre el tejido encefálico.

Pero para muchas de las enfermedades, detectar síntomas de isquemia cerebral de manera oportuna puede generar mayores posibilidades de una recuperación satisfactoria o al menos de que las secuelas no sean tan profundas que con un ataque isquémico desatendido, y la mayoría de personas no conoce cuales son los síntomas comunes de la isquemia en el cerebro que puede ocasionar un infarto cerebral cuando sucede en especial sobre las personas mayores.

Cuando sucede la isquemia cerebral el organismo se ve afectado por la desactivación del cerebro lo cual causa que, si la isquemia está afectando a una gran porción del cerebro, la persona inmediatamente caiga o quede inconsciente y el procedimiento a partir de esto solo es llevarla inmediatamente al hospital o centro de salud más cercano para que reciba atención y minimicen las consecuencias.

Sin embargo existen isquemias que no afectan necesariamente a una gran área del cerebro y que cuyos síntomas no son iguales para cada persona ni para cada zona del cerebro en la cual el riego sanguíneo se ve disminuido o completamente anulado, también depende de la intensidad o potencia de la isquemia porque en ocasiones la circulación solo disminuye sin ser completamente cortada así que los síntomas aparecerán de manera más lenta.

Si una arteria carótida se ve obstruida entonces lo más normal es que la persona empiece a sentir aturdimiento y debilidad en el cuerpo, aunque podría pasar que el entumecimiento se de solamente en una parte del cuerpo que se trata de la parte del cerebro que está siendo afectada y que controla esta área, pero casi siempre se trata de una pierna, una mano, o ambos de un mismo lado, así como la cara como si fuera una parálisis, la persona también podría sentir dificultad para tragar, perdida de la visión sea de uno o ambos ojos y por lapsos de tiempo variables, puede ser un minuto o por varias horas, dolor de cabeza intenso y repentino y desmayo luego de la confusión.

Luego de esto la persona podría entrar en coma de un accidente cerebro vascular y presentar daño cerebral al despertar o muerte celular en el tejido cerebral.

Entonces los síntomas de isquemia cerebral pueden llegar a ser devastadora para la persona cuando no es fatal, sin embargo hay un tipo de isquemia cerebral que no deja secuelas tan graves pero que es un signo de un problema mayor que podría complicarse para convertirse en un accidente cerebro vascular, se trata del ataque cerebral isquémico transitorio que puede atacar a una persona que presente los factores de riesgo que causan la isquemia cerebral o tenga una predisposición genética para la isquemia.

Este ataque cerebral isquémico transitorio, puede presentarse como un infarto cerebral pero de menor duración y con consecuencias muy leves o consecuencias nulas en absoluto.

  • Las arterias también sufren una obstrucción del flujo de sangre pero es por un período de tiempo mucho más pequeño que en la isquemia cerebral y merece poner mucha atención porque es un factor muy riesgoso para el aparecimiento de isquemia en toda su potencia.

Los síntomas del accidente o ataque isquémico transitorio son muy parecidos al de la isquemia pero podrían prolongarse por más tiempo y por ello es importante detectarlo de manera oportuna para evitar consecuencias muy graves tanto para la persona como para su familia.

Si existe un accidente isquémico transitorio el trombo o émbolo que está obstruyendo la arteria se disuelve con mayor facilidad y rapidez que en la isquemia cerebral y no ocasiona la muerte celular del tejido aunque podría tener consecuencias colaterales importantes.

Los síntomas que se deben detectar son parecidos pero no son iguales, en primer lugar la persona puede experimentar una sensación de vértigo y mareo:

Podría experimentar una disminución en la concentración que es muy notable cuando se le realizan preguntas fáciles como ¿Dónde está juan? o si se le pregunta que señale algún objeto en la habitación.

  • Sensación de sueño y de incoherencia al hablar
  • Podría sufrir de insensibilidad o disminución de la sensibilidad ante estímulos táctiles, de temperatura, de audición y del sentido del gusto
  • Pérdida de la memoria y confusión que puede notarse al hacer leer un párrafo o escribir una frase coherente
  • Dificultad para tragar
  • Pérdida del tono facial, es decir que su cara parece caída
  • Pérdida de la visión de uno o ambos ojos
  • Entumecimiento y hormigo de las extremidades de un solo lado del cuerpo

Hasta podría experimentar cambios repentinos de humor o de personalidad.

Por esto las personas que rodean a una persona en riesgo tienen que estar permanentemente alertas ante el aparecimiento de cualquiera de estos síntomas para evitar complicaciones y para lograr un diagnóstico oportuno. Esto pone fin a la discusión los síntomas de isquemia cerebral.

Isquemia cerebral tratamiento

La isquemia cerebral es un mal que sucede de manera repentina y sin previo aviso. Es decir que cuando sucede se lo debe tratar como una emergencia médica porque cuando llega a suceder la persona puede minimizar las consecuencias de este daño que recibe el cerebro al dejar de obtener el suministro de sangre a un sector del cerebro que puede variar su área de acción dependiendo de la gravedad del ataque, la persona que lo padece y la zona del cerebro que está siendo afectada.

Por esto el tratamiento tiene que ser urgente en caso de presentar los síntomas porque un ataque isquémico cerebral podría causar consecuencias tan graves en la persona como discapacidad física y mental.

Si una persona empieza a mostrarse:

  • Confundida
  • Desorientada
  • Con incoherencia al hablar
  • Manifiesta un entumecimiento en las extremidades, ya sea una sola o ambas de un lado del cuerpo,

Lo mejor será trasladarla de manera urgente a un hospital o centro de salud certificado para tratar este tipo de dolencia. Si el médico lo ha recetado y está al alcance de la mano, se puede administrar un trombolítico que es un medicamento farmacológico que sirve para disolver los coágulos que pueden estar obstruyendo una o más arterias del cerebro para detener el avance de la isquemia, pero la atención médica es irremplazable.

Los tratamientos subsiguientes varían de paciente a paciente y dependen también de la gravedad del ataque isquémico. Pero en el hospital seguramente administren un trombolítico para ayudar en el tratamiento pero hay personas que son intolerantes a estos medicamentos y podrían necesitar otro tipo de tratamiento para su isquemia cerebral. Si el médico no ha autorizado la administración casera de este fármaco lo que se realiza comúnmente en el hospital es que examinarán a la persona dentro del rango de las 3 primeras horas del ataque isquémico para analizar sus síntomas y se hará una tomografía de emergencia para confirmar si la isquemia es causada por un coagulo de sangre, por una baja presión sanguínea, o por una hemorragia interna en el cerebro pues si se administra un trombolítico cuando se trata de una hemorragia, el cuadro clínico empeora debido a la falta de coagulación y las consecuencias pueden agravarse. En algunos casos se dan anticoagulantes como la heparina y la warfarina, aunque hay médicos que administran aspirinas con efectos muy satisfactorios en la remoción del coagulo, pero se debe tomar en cuenta que hay medicamentos que podrían aumentar la presión arterial y eso debe ser controlado.

Sin embargo, hay situaciones en las cuales se debe realizar una cirugía que depende de la gravedad y su riesgo aumenta cuando el área afectada es mayor o se encuentra en varios lugares del cerebro.

Estos procedimientos varían según la causa y la gravedad que puede resultar en una angiografía que logra resaltar la ubicación de la arteria afectada para destaparla mediante cirugía común o laparoscopia que significa introducir unos tubos capilares dotados de unas minúsculas pinzas para destapar el coagulo una vez introducidos en la arteria aquejada.

Pero si se trata de una isquemia por sangrado entonces lo común es realizar un agujero en el cráneo para liberar la presión y succionar la sangre derramada fuera del sistema circulatorio.

Luego de haber realizado cualquiera de estos procedimientos y el paciente se estabilice, algo que sucede normalmente es que el paciente permanezca en un coma temporal y el tratamiento que se da a continuación depende mucho también de la nutrición porque este es incapaz de deglutir y debe ser alimentado por vía intravenosa o por medio de una sonda conectada directamente al estómago y una vez que logre despertar, si existe un daño del tejido cerebral, la fisioterapia es la mejor opción junto con una terapia ocupacional y diversas terapias que enseñarán al paciente a recuperar en algún grado sus capacidades motrices así como su capacidad de deglutir normalmente de nuevo, ya que esta capacidad es común verla afectada luego de un ataque isquémico cerebral.

Además se pueden presentar otras complicaciones que deberán ser tratadas a largo plazo como problemas intestinales, problemas para resolver problemas de pensamiento, discapacidad en el lenguaje tanto en la comprensión como en el habla, problemas nerviosos, problemas de memoria, entre otros.

Estas complicaciones dependen mucho de la comprensión y el apoyo de los familiares y las personas que acompañan a la persona afectada por la isquemia cerebral pues su recuperación depende en gran medida no solo de la misma persona sino de quienes queden a su cargo una vez que el accidente cerebrovascular haya cesado y sus consecuencias empiecen a desarrollarse.

Isquemia cerebral consecuencias

La isquemia cerebral es una situación bastante complicada y que tiende a darse de distintas maneras en las personas pues ataca a las arterias de manera aleatoria llegando inclusive a atacar varias arterias del cerebro sin focalizarse en una.

Además es un fenómeno que ataca de manera súbita y repentina, de forma que altera las moléculas, las neuronas y los tejidos tanto cerebral como de las arterias causando un daño, que aunque focalizado, resulta en daños persistentes y a veces muy complicadas dependiendo de la gravedad de la isquemia, además de los tratamientos que se realicen durante el ataque isquémico así como después del ataque y durante la recuperación que incluye terapias y tratamientos tanto farmacológicos como naturales.

Cuando la sangre deja de fluir en una arteria, como sucede en la isquemia cerebral, el tejido cerebral ya no recibe el suministro normal de oxigeno y glucosa que se distribuye por todo el cuerpo a través de la sangre y que son necesarios para su completa operatividad y desempeño.

  • Pero las consecuencias de la isquemia cerebral son muy variables, tanto como la focalización del ataque isquémico cerebral porque depende de la ubicación del tejido afectado tanto como del tiempo que la oclusión arterial se mantenga y del estado de la persona con la isquemia cerebral.

Si un área del cerebro depende directamente de la arteria que es atacada entonces el riego sanguíneo detenido no solo afectará a esa zona sino también a las porciones de tejido que dependen indirectamente de ella si no hay un tratamiento inmediato.

Si no hay una o varias medidas urgentes y eficaces entonces podría suceder la muerte celular que se desata a partir de dos procesos principales que son la necrosis y la apoptosis.

La necrosis quiere decir que la muerte celular por una deficiencia de energía en las células que empiezan a absorber líquidos adyacentes al no obtener la energía de las enzimas de la sangre y por un exceso de líquido la célula empieza a expandirse de manera exagerada hasta que la membrana exterior se rompe quedando el citoplasma celular esparcido y la célula completamente inutilizada, es decir muere pero de manera desordenada, no es un proceso de muerte celular en cadena sino que sucede por células aisladas sin restar gravedad al asunto una vez que un sinnúmero de células se ven afectadas por la necrosis, debido a que la ruptura de la membrana causa un trauma en las células vecinas.

Mientras que en la apoptosis el proceso es ordenado, la célula muere por autodestrucción, en lugar de expandirse, la célula disminuye su tamaño hasta anularse a si misma sin molestar a las células que están alrededor.

Sin embargo ambos procesos aparecen en la muerte celular por isquemia cerebral pues se han encontrado rastros de células necróticas y dañadas por la apoptosis en casi todos los casos de esta enfermedad aunque es fácil darse cuenta que la mayor cantidad de células mueren por necrosis debido a la intensidad del proceso.

A partir de esto, se puede hablar de un accidente cerebrovascular que da lugar a un infarto cerebral isquémico, que es la principal e inmediata consecuencia de la isquemia cerebral que se manifiesta de diferentes maneras y en distintos períodos de tiempo, pues si la isquemia no es tan grave, se puede dar un caso de ataque isquémico transitorio que es menos grave y aparece con desorientación del paciente, confusión, mareo, pérdida de la vista y de la sensación táctil en las extremidades, así como entumecimiento en un lado del cuerpo que puede durar varias horas, sin embargo si se trata de un ataque isquémico total, entonces los síntomas son parecidos pero el coma o la pérdida del conocimiento sucede más rápido pudiendo ser desde horas hasta unos pocos segundos.

Las secuelas de un accidente cerebrovascular o de un infarto cerebral por isquemia son tan graves como grave fue el caso clínico, y puede variar su mecanismo de acción dependiendo de la ubicación y del tamaño del área del cerebro que fue afectada , siendo común la pérdida de la motricidad en una o varias extremidades, falta de coordinación, debilidad física causada por la desnutrición que ocasiona el estar en un coma por determinado tiempo, pérdida de tono muscular por la misma razón que se menciona, problemas de lenguaje ya sea en la comprensión de las ideas o en la comunicación y el habla, pérdida de ciertas funciones cerebrales como la memoria, la lógica y los reflejos condicionados como el hambre y la sed, trastornos psicológicos como pueden ser irritabilidad, cambios repentinos de humor, apatía, aislamiento social, entre otros.

Sin embargo algunas de estas secuelas pueden ser anuladas o al menos aliviadas mediante terapias y apoyo psicológico.

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